Comer Bien

Recetas, menús y consejos para comer bien.

Cuando no había frigoríficos la gente tenía que recurrir a miles de trucos y artimañas para conservar los alimentos que poco a poco se van perdiendo. La razón de ser de esta receta era conservar para todo el año la carne de la matanza. Seguro que habéis escuchado más de una vez eso de “vas a durar más que un martillo en manteca”, pues eso, claro que el lomo no duraba tanto, es que está muy rico.

La orza es la olla de barro donde se metía el lomo con la manteca. Esta receta me la pasó mi amigo Juan Ramón Campos, así que va dedicada a él.

  • Se consigue un buen lomo al que se le hacen unas incisiones (como si hiciéramos filetes de tres o cuatro centímetros de grosor, pero sin llegar hasta el final, para que el lomo se mantenga entero)
  • Se coloca en un recipiente y se cubre de vino blanco manchego, sal, unas pimientas y unos ajos. y se tiene 48 horas.
  • Se saca y se cuelga a secar durante 24 horas. (en mi pueblo lo colgaba mi padre de un palo en la cámara y debajo le ponía una palangana, para que chorrease sobre ella)
  • Se trocea el lomo en tacos sobre las incisiones que hicimos al principio.
  • Se fríe en manteca y aceite de oliva (solo un poquito; sin quemarlo mucho, pues le daremos un último refrito al sacarlo de la orza para calentarlo y comerlo).
  • Se pasa a la orza y se va cubriendo de la misma manteca y aceite de oliva con el que se ha frito o con otra que se tenga derretida al lado.
  • Se deja enfriar y ya tenemos lomo para todo el año.
  • Cuando llega la hora de comérselo se sacan los tacos y se calientan, es una delicia.
  • Con la manteca sobrante mi madre aprovechaba para hacer dulces, ya sabéis, antes no se tiraba nada.

Ingredientes

  • 6 alcachofas medianas o grandes
  • 2 huevos duros picados
  • Pan rallado
  • Jamón y tocino fresco de jamón
  • Medio kilo de carne picada (yo he mezclado ternera y pollo)
  • 6 dientes de ajo picado
  • Perejil
  • Yerbabuena, un poquito.
  • Pimienta molida
  • Sal

Preparación

Apartar las alcachofas y mezclar todos los ingredientes para conseguir un relleno compacto.

Hacer un sofrito con una cebolla picada, añadir medio litro de agua y 1 pastilla de caldo concentrado, este será el caldo donde cocinaremos las alcachofas cuando estén rellenas.

Enjuagar las alcachofas, cortar la base y el pico de las alcachofas para que se queden derechas, refregar con un limón partido para que no se pongan negras. Ir rellenando de fuera hacia dentro. Colocar en una cacerola con el caldo preparado, de manera que se sujeten unas con otras y no se caigan. Echar por encima un chorrito de aceite de oliva y dejar cocinar una media hora con la tapa puesta. Vigilar que no se quede sin líquido. Un rato antes de terminar un chorrito de vino al caldo