Existe una leyenda que nos cuenta que la palabra alboronía proviene del nombre de la princesa Al-Buran ya que este plato se preparó por primera vez el día de su boda con el califa al-Mamum.
Es un pisto de verduras de origen árabe, que ha sufrido variaciones en su preparación e ingredientes, pero que supone un auténtico manjar.
Ingredientes:
½ kilo de berenjenas
½ kilo de calabacines
2 ó 3 zanahorias
300 gramos de calabaza
1 cebolla grande
1 pimiento rojo grande
250 gramos de garbanzos cocidos (pueden ser los del puchero)
½ vaso aceite de oliva virgen
¼ de vinagre de Jerez
1 cucharada de hierbas (estragón, perejil, albahaca)
1 cucharada de azúcar moreno
1 pastilla caldo vegetal
Hierbabuena
Se pelan las berenjenas, calabacines, zanahorias, cebolla y calabaza Se pican a cuadritos
pequeños junto con el pimiento rojo menudito Se ponen en una olla de barro y se añade sal, se cuece todo a fuego lento y tapado, con el fin de que todas las verduras suelten su jugo y se cuezan en él. Cinco minutos antes de terminar la cocción, se añaden dos cucharadas de agridulce, que se hace mezclando el azúcar moreno y el vinagre, la pastilla de caldo vegetal, los garbanzos y la cucharada de finas hierbas.
Se cuece 5 minutos más, destapado y a fuego algo más fuerte. Se sirve en la misma olla, adornado con hierbabuena.
La repostería andaluza es una de las más ricas y variadas del entorno mediterráneo, debido a su enorme repertorio, muy ligado a las fiestas tradicionales y religiosas. Digamos que existen tantos dulces como pueblos hay en Andalucía, y a su vez, tantos dulces y postres como festividades hay en el calendario. Esto se debe a que la repostería tradicional es la manera más natural de exteriorizar una celebración.
La receta del arroz con leche ha sido un plato imprescindible en cualquier hogar durante la cuaresma, ya que sus ingredientes respetan el precepto de la vigilia, y viene a completar el menú sobrio y ligero de la cuaresma, a base de pescado y hortalizas.
historia…

