Las plantas de Kalonji (Nigella Sativa) se encuentran en toda la India en forma de arbustos y se distinguen por su flores de color azul. Las semillas, utilizadas como especia en la cocina hindú, son de forma triangular, color negro y poseen una fuerte olor acre. Contienen una cantidad considerable de aceites esenciales con propiedades terapeúticas.
Uso culinario
En la cocina las semillas de Kalonji se utilizan trituradas y tienen un aroma parecido al orégano. También se utilizan enteras en la elaboración de panes. Tiene un agradable sabor ligeramente amargo y picante.
También se utilizan salteadas en Ghee (aceite de semilla) o tostadas en seco para liberar el aroma y sabor y se añade a los platos de verduras.
Enlaces de interés
Recetas con kalonji
Ingredientes
- 225 g de gambas congeladas
- 350 g de puré de espinacas de lata, o espinacas congeladas, ya descongeladas y picadas
- 2 tomates
- 150ml de aceite
- 1/2cucharadita de semilla de mostaza
- 1/2 cucharadita de kalonji (se puede sustituir por un poco de orégano)
- 1cucharadita de ajo chafado
- 1 cucharadita de jenjibre fresco,finamente picado
- 1 cucharadita de guindilla en polvo
- 1 cucharadita de sal
Preparación
- Incorpore las gambas a un cuenco con agua fría y déjelas hasta que se hayan descongelado del todo.
- Escurra el pure de espinacas, si lo utiliza de lata.
- Con un cuchillo afilado,corte los tomates en varias rodajas y resérvelos aparte.
- Caliente el aceite en una sartén y añada las semillas de mostaza y el kalonji.
- Baje la temperatura e incorpore el tomate,las espinacas,el jengibre,el ajo,la guindilla en polvo y la sal y saltee unos 5-7 minutos.
- Escurra bien las gambas.
- Añada las gambas al contenido de la sartén.
Pase las gambas y las espinacas a una fuente y sírvalas calientes.
En nuestra cocina estamos en conexión con todo el universo. Cómo cocinamos la comida y cómo la cocina nos “cocina a nosotros”. De algún modo al cocinar también “somos cocinados”, pues nuestra actitud en la cocina, en la selección y preparación de los alimentos, son un reflejo de lo que somos, como nos consideramos a nosotros mismos y a los demás. Al cocinar, “cocinamos” también nuestros valores de respeto y consideración hacia nuestro cuerpo-mente, “cocinamos” nuestro respeto y consideración hacia las demás personas que van a disfrutar de nuestra cocina y “cocinamos” nuestra conciencia de vinculación con el mundo y el universo que ha hecho posible la materialización de esos alimentos. La dualidad cartesiana queda en entredicho en la cocina Zen: no hay separación entre cuerpo y mente antes, durante y después de cocinar, pues cocinamos con y para nuestro cuerpo-mente y comemos con y para nuestro cuerpo-mente.
Fuente: http://jmonzo.blogspot.com/2008/08/quin-cocina-quin-zen-entre-pucheros.html
Vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=oJ4xqwWeHWk&eurl=http://jmonzo.blogspot.com/2008/08/quin-cocina-quin-zen-entre-pucheros.html&feature=player_embedded
Delicioso y sencillo plato que se prepara en un momento. A los niños les encanta.
Compra un rulo de queso de cabra pequeñito o varias lonchas del que venden al corte, pero que sea en rulo, de ese que viene con la corteza blanquita.
Cortas el rulo en rodajas, pones un poco de aceite en una sartén y lo pones a asar, le echas un poco de vinagre de módena o similar por encima y antes de que se queme por debajo lo sacas con una paleta sin que se rompa. Al servir se le pone un poco de miel por encima.

“Cocina para impostores” es un blog de cocina que se sale de la tónica general. Nada de patearse todos los puestos del mercado buscando los mejores productos, nada de platos elaborados y complicados, nada de ingredientes extraños que luego no pueden comprarse en ningún sitio. Con los ingredientes que puedes encontrar en la cocina de cualquier piso de estudiantes puedes montar un plato que te hará quedar como un “chef” aunque no sepas hacer un huevo frito.
Para comer bien no hace falta mucho tiempo, ni productos caros, ni saber cocinar. Ni siquiera nitrógeno líquido, aunque pueda parecer mentira. Y no sólo se puede comer bien sino que, además, se puede quedar como un príncipe ante las visitas, recurriendo a algo tan sencillo como la impostura. Engañar, eso es lo que aquí pretendemos. Engañar a la vista, al olfato, al gusto y hasta al bolsillo. Pura farsa, aunque esta vez por la noble causa de la gastronomía y el cuidado de nuestro ego.
Ingredientes
- 500 gramos de cebolla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de azucar
- 1 cucharada de vinagre
- 1 pizca de sal
Preparación
Ponemos la cebolla partida en tiras pequeñas a freir con el aceite, cuando empiece a dorarse añadimos una pizca de sal y el azucar , dejamos que continue el sofrito y se va caramelizando la cebolla, por último agregamos el vinagre y dejamos hirviendo hasta que se pierda el líquido (reducción).
Enlaces relacionados
Ingredientes
- 300 ml de aceite
- 1 cucharadita de semillas de comino blanco
- 1 cucharadita de semillas de mostaza mezcladas con kalonji
- 4 guindillas rojas secas
- 3 tomates frescos, en rodajas
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de jengibre fresco, finamente picado
- 1cucharadita de ajo chafado
- 1 cucharadita de guindilla en polvo
- 200 gramos de judías verdes
- 2 patatas medianas, peladas y cortadas en dados
- 300 ml de agua
- hojas de cilantro fresco picadas
- 2 guindillas verdes picadas
Preparación
Caliente el aceite en una cazuela grande de base gruesa.
Añada la guindilla roja, las semillas de comino blanco, las de mostaza y el kalonji. Remueva bien.
Incorpore el tomate a la cazuela y rehogue la mezcla unos 3-5 minutos.
Mezcle la sal con el jengibre, el ajo y la guindilla en polvo, y con una cucharita pase la mezcla a la cazuela.
Mezcle bien todos los ingredientes. Incorpore las judías verdes troceadas y las patatas y rehóguelo unos 5 minutos.
Vierta el agua en la cazuela, baje la temperatura y cueza a fuego lento 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente.
Adorne con la guindilla verde y el cilantro picado, y sírvalo caliente con arroz hervido.
Ingredientes
- 1/2 kg de zanahorias
- 300 gramos de coco rallado
- 250 gramos de azúcar
- 6 bollos de leche
- Un chorro de leche
Preparación
Pelar las zanahorias y hervirlas con un poco de agua. Después triturarlas en un pasapuré y mezclarla con el azúcar, el coco y la leche. Cortar los bollos en tres partes horizontales. Cubre el fondo de un molde con papel aluminio. Pon dentro la parte superior de los bollos boca abajo, cúbrelos con la mitad del puré preparado anteriormente. Por encima de la parte central de los bollos, cúbrelos a su vez con la otra mitad de la pasta de zanahorias y termina poniendo la última capa de los bollos. Aprieta con fuerza con las manos para que los bollos queden bien impregnados. A continuación, pon el molde en el frigorífico durante varias horas.
Desmolda la tarta y espolvorea su superficie con coco rallado.
Enlaces
ingredientes
- 3 huevos
- 2 o 3 vasos de azúcar
- 3 vasos de harina
- 2 o 1 vaso de aceite
- 1 sobre de levadura
- 1 yogur de limón
- canela en polvo
Preparación
Es importante respetar el orden de los ingredientes.
Mezclar todos los ingredientes.
Meter en el horno precalentado a 180º durante 20 minutos, al cabo del tiempo pinchar con un cuchillo, si sale limpio esta hecho. Este es un bizcocho base para rellenar o cubrir, tambien se le pueden añadir frutos secos como pasas, nueces, almendras molidas antes de cocer la masa.